lunes, 23 de noviembre de 2009

UN GUIÑO AL MES DE ABRIL

El sonido de la tarde,
el aroma de una flor,
la música con sus notas
y el trino del ruiseñor.
Todos aparecen en el aire
cuando está entrando el Señor

Todo un anuario, ida y venida de las cuatro estaciones, subidas y bajadas de temperatura… el calendario pasa sin temor al futuro y al final llega la Semana.
Semana de Gloria, de Recuerdo, de Sentimientos entrelazados, de Tradición y, sobre todo, de Pasión. Una Semana para la reflexión, para el goce cultural, para que resurja ese ángel que llevamos dentro y, por qué no, para desconectar de la cautivadora rutina.

Durante el año son cuantiosas las hermandades que trabajan y se preparan para esa Semana de incienso, azahar y saeta. Todas tienen un mismo fin, que sus benditas representaciones estén a punto para su salida triunfal, pulir hasta el último detalle para que salgan galantes por las calles de la capitanía donde se reencontrarán con un público expectante y examinador. Alzarlas al cielo, ofrecérselas al presente, con tonos pasados y pupilas de futuro. Disfrutar juntos de ese milagro que regala el cielo cada abril, que a veces llama a la puerta de la tierra antes, con los primeros brotes de polen.

Este blog es un guiño a eso, a las noticias que se van formando cada mes en torno a la semana de Pasión. Presentaciones, quinarios, setenarios, certámenes… son muchas las actividades que se organizan en la provincia del río Guadalquivir en torno a un único fin, la Semana Santa.

Y es que la próxima vez que vislumbremos una luna llena de luz en el firmamento, podremos afirmar que el Parasceve ha llegado a la Sevilla de la madrugá.


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