domingo, 3 de enero de 2010






LA IGUALDAD AL DEBATE EN LAS HERMANDADES DE SEVILLA


La Junta del Gran Poder se reunirá el próximo 10 de febrero para decidir la inclusión de nazarenas en su salida procesional de la madrugá.




Los hermanos del Gran Poder someterán a voto en cabildo extraordinario la aprobación de varias reglas donde se encuentra como principal novedad otorgar a las hermanas el derecho a salir en marcha procesional y acompañar a sus benditas figuras en estación de penitencia. Este punto será el más novedoso desde la creación de la Hermandad del Gran Poder, además se intentará reducir el número de reglas del documento oficial de la cofradía.




Esta hermandad no es la única que aún veta la entrada y participación de mujeres en sus corporaciones. Actualmente seis cofradías sevillanas aún impiden que las mujeres puedan procesionar como nazarenas en las salidas procesionales, El Amor, que ha manifestado su no rotundo a la salida de mujeres nazarenas en recorrido oficial, Las Penas de San Vicente, La Quinta Angustia, El Silencio, el Santo Entierro y el Gran Poder, de un total de 59 hermandades.


Sin embargo, son muchos grupos de mujeres cofrades los que ya han alzado la voz para que esta situación cambie, la mayoría apoyadas por algunos cofrades que han comenzado a reivindicar la igualdad por iniciativa propia. Como ejemplo directo nos encontramos a los hermanos y las hermanas de la Hermandad de Las Penas de San Vicente que, en abril de 2009, recogieron un documento con 167 firmas una estación de penitencia sin discriminación en el sector femenino. Aunque a estas fechas en el seno de la cofradía no se ha planteado siquiera la inclusión de mujeres nazarenas entre sus filas.


La última hermandad de la hispalia que decidió la inserción de mujeres nazarenas en el cortejo fue Pasión. Con cabildo general extraordinario en septiembre de 2008, la hermandad levantó el veto para que sus hermanas pudieran realizar estación de penitencia, acompañando por primera vez a sus benditas representaciones la pasada Semana Santa.


En el último cuarto de siglo esta inclusión se ha ido incrementando, viéndose intensificada tras el dictamen de exhorto pastoral que promulgó el cardenal Amigo Vallejo hace unos años. Monseñor Amigo animó a imponer la igualdad en el seno de las cofradías que todavía no dejan a las mujeres cofrades estacionar como nazarenas y anunció “la adaptación y cumplimiento de la normativa eclesial vigente en materia de igualdad de derechos y obligaciones de todos los hermanos y hermanas de la Hermandad, incluida la salida de hermanas nazarenas en la Estación de Penitencia”.


Las primeras hermandades sevillanas que admitieron a mujeres nazarenas entre sus filas fueron los Javieres y la Veracruz en los años ochenta, a las que se sumaron las demás cofradías.
En otras ciudades de España con tradición cofrade también se encuentran en una situación similar. En Zamora, la polémica por el veto a las mujeres en las cofradías se ha recrudecido en estos últimos tiempos. En esta comunidad son ocho las hermandades que no permiten a sus hermanas estacionar en penitencia, constituyendo más de la mitad de las cofradías zamoranas.


A ella se le suma Murcia donde de las 15 agrupaciones que salen en procesión, El Refugio es la única hermandad que aún impide a las mujeres formar parte del cotejo de nazarenos. Localidades con gran tradición cofrade como Valladolid o Málaga son de las pocas que pueden disfrutar de una Semana Santa alejada de discriminaciones de género.

Otra realidad es posible


Esta actividad demuestra que la mujer tiene cada vez más peso en todos los rasgos de la sociedad. El sector femenino gana peso en el mundo cofrade, hace resurgir la Semana Santa y consolida su importante papel en la procesión. Muchas son las agrupaciones que sus pasos van llevados por cuadrillas de costaleras, que sea una mujer la hermana mayor de una hermandad o que le ponga voz al esperado pregón que le da el pistoletazo de salida cada año a la Semana Mayor.

Pero en pleno siglo XXI muchas agrupaciones se han olvidado de que la mujer ha tenido desde hace siglos un papel muy activo en las procesiones. Sin ir más lejos, en la madrugada de Sevilla del siglo XVIII, la mujer tenía un protagonismo directo en sus procesiones ya que la mitad de sus nazarenos eran mujeres.


Esto se fue olvidando con el tiempo y con los acontecimientos que tuvieron lugar en tierras españolas en los siglos posteriores. La mujer fue perdiendo peso en las hermandades, sobre todo, en sus órganos de gobierno.

Con las necesidades económicas surgidas en las cofradías a causa del crecimiento de las mismas, favoreció una mayor presencia femenina. Esto produjo la incorporación inmediata de mujeres en las hermandades con pleno derecho en ellas beneficiado por la voluntad de integración en todos los aspectos de la vida de las cofradías.
Aunque hubo que esperar hasta 2001 para que en las agrupaciones sevillanas se extendiera el permiso a las mujeres a salir en procesión como nazarenas. Por aquel entonces, su Semana Santa excluía a la mujer en 22 de sus cofradías, a pesar de que las Normas Diocesanas redactadas para las hermandades y cofradías sevillanas de 1997, recogen en el artículo 1.2 de derecho de promulgación, inspirado en el principio de igualdad.

A partir de este año y con la incorporación de nazarenas en la Hermandad de la Macarena sevillana en la madrugá de 2001, motivó un amplio debate en los ambientes cofrades de toda la geografía española y favoreció al sector femenino cofrade al sumarse más agrupaciones a esta actividad.

Ya son cuantiosos los sectores cofrades que componen la Semana Santa en España los que ayudan y apoyan a las mujeres a reivindicar sus derechos en algo tan sagrado como es la Pasión de Cristo. No hay que olvidar que la pasión cofrade está fuera del debate de la igualdad que sorprendentemente todavía existe en la sociedad.

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